Las familias de CEAPA dicen ‘NO a la guerra’
El comunicado ya está publicado en la web de CEAPA
Bienvenidos al sitio web de FAMPA Cantabria. Este espacio nace con el objetivo de ser un punto de encuentro para las AMPA de nuestra región y un punto de referencia para mantener informadas a las AMPA y familias. FAMPA Cantabria quiere ser una federación al servicio de las familias, y que las familias busquen en FAMPA Cantabria un interlocutor para solucionar los problemas y exponer sugerencias para la mejora de la educación en nuestra región.
El comunicado ya está publicado en la web de CEAPA
Desde FAMPA Cantabria consideramos imprescindible la revisión y mejora del calendario escolar de nuestra comunidad, cuando ya nos encontramos en el noveno curso desde que se modificó el modelo. Cabe recordar que dicho cambio se llevó a cabo sin ningún tipo de evaluación ni estudio previo que justificara su implantación, ni contando con la participación de la mayor parte de la comunidad educativa.
A día de hoy, el modelo de calendario bimestral dista mucho de haber demostrado los beneficios pedagógicos en los que supuestamente se basaba su implantación. Aunque los bimestres marcan los periodos lectivos, la organización real del curso sigue basándose en trimestres, sin haber demostrado un impacto positivo en la planificación del aprendizaje. Esto se nota especialmente en Educación Secundaria, Formación Profesional y Bachillerato, donde las semanas no lectivas, lejos de servir como descanso para el alumnado, se han convertido en un tiempo para la realización de tareas y deberes o la preparación de exámenes. Un ejemplo de ello es el periodo de descanso que tenemos en estos días, que se produce tan solo 28 días después de la reincorporación tras el descanso anterior y justo en mitad de la segunda evaluación. En estos días ya estamos viendo la carga de deberes que nuestros hijos e hijas van a tener en una semana teóricamente establecida “para su descanso”.
Otro de los aspectos fundamentales del modelo vigente, la evaluación cualitativa, tampoco ha cumplido las expectativas. En lugar de convertirse en una herramienta para la detección de necesidades y una mejor comunicación con las familias, tal como se nos presentó dicha medida, simplemente ha pasado a ser otra evaluación con una calificación distinta. Tampoco los planes de formación del profesorado, que se suponía iban a desarrollarse en las semanas no lectivas, se están llevando a cabo.
Por todo ello, y teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde la implantación de este modelo de calendario, apoyamos y consideramos imprescindible que la Consejería de Educación lleve a cabo el estudio que se ha comprometido a hacer, tanto de forma pública como en la Mesa de Familias, y que sea riguroso sobre sus efectos en el alumnado, el profesorado y las familias. Consideramos que este análisis debería abordar no solo su impacto en el rendimiento académico, sino también su repercusión en el bienestar del alumnado, la convivencia y la conciliación familiar.
Además, es fundamental diferenciar claramente entre el calendario escolar y el calendario laboral, garantizando que la comunidad educativa en su conjunto participe activamente en la elaboración del primero.
Desde FAMPA Cantabria insistimos en la eliminación de las jornadas reducidas en los meses de junio y septiembre, tal como se comprometió a hacer la Consejería de Educación con el cambio de modelo de calendario. Estas jornadas fueron establecidas en un contexto en el que la incorporación de la mujer al mundo laboral era reducida, pero actualmente carecen de justificación pedagógica y suponen un problema para la conciliación familiar, la organización de los centros y de las actividades extraescolares que durante esos meses se pierden ya que, generalmente, no se permite que se lleven a cabo.
Además, esta reducción de jornada en muchos casos viene acompañada de modificaciones en los horarios de los servicios de comedor y transporte escolar, lo que afecta negativamente a muchas familias, en especial a aquellas con menos recursos. La atención al alumnado en el horario reducido, tal y como se recoge en la orden del calendario escolar desde el curso 2020/2021, en muchos casos no ha sido una solución efectiva, ya que numerosos centros no informan adecuadamente a las familias sobre esta posibilidad o ponen trabas en su aplicación. Además, su incompatibilidad con el servicio de comedor y transporte la hace inviable para muchas familias. Y, en cualquier caso, esta opción no deja de ser un servicio de “guarda” sin el contenido educativo que debe tener.
Es importante reflexionar sobre lo que implica que, durante estos dos meses, un niño o niña realice tres de las comidas diarias recomendadas en un lapso de 5 horas. Mantener una rutina estable en los horarios de comedor ofrece beneficios tanto a nivel físico como intelectual, fomentando que sean metódicos y organizados, y enseñando la relevancia de mantener hábitos alimenticios saludables.
También es importante la pérdida de horas lectivas, que hacen que se deba impartir el currículo más comprimido o que parte de él no se imparta, ya que el calendario escolar marca 175 días lectivos, pero no hace mención a un horario lectivo mínimo. La reducción de horario en este curso equivale a más de seis días de clase.
Llevamos tiempo comprobando que es una práctica habitual en los centros de secundaria, formación profesional y bachillerato no cumplir con los días lectivos establecidos. En muchos casos, el curso no se inicia en la fecha oficial o finaliza varios días antes de lo establecido. Esto supone una pérdida de tiempo lectivo que afecta negativamente al aprendizaje del alumnado.
Desde el curso 2024-25, la Consejería de Educación ha incluido en sus instrucciones de inicio la necesidad de respetar la fecha de comienzo del curso, lo que ha reducido considerablemente estos incumplimientos. Pero es necesario que se fije un mínimo de días necesarios para la organización de los centros, tanto al inicio como al final del curso, que garanticen el cumplimiento efectivo del calendario con normalidad.
Cumplido este aspecto, se debe eliminar la opción que también ofrecen las instrucciones de inicio de curso de retrasar un día el inicio de curso, ya que abre la posibilidad de incumplir un calendario que ya cuenta con el mínimo de días lectivos legalmente establecidos.
Hay diversos centros donde los servicios de comedor y transporte escolar no funcionan con normalidad en los meses de junio y septiembre, a pesar de que la normativa establece su prestación sin alteraciones. Esta situación perjudica a muchas familias y debe corregirse de inmediato, asegurando que el alumnado disponga de los mismos servicios que le resto del curso.
Por ello, incidimos en la necesidad de evolucionar en estas cuestiones hacia un mismo funcionamiento que en el resto del curso y para ello es fundamental que, dentro de la cantidad de días no lectivos fijados al principio y final de curso se tenga en cuenta la necesidad de organizar estos servicios para que funcionen con normalidad durante todo el curso.
FAMPA Cantabria lleva mucho tiempo reclamando que, si realmente la finalidad de los periodos no lectivos es el descanso del alumnado, se debe garantizar que ese descanso sea efectivo con la eliminación tanto de las tareas o deberes que se ponen para esos días como la posibilidad de realizar exámenes en la semana de vuelta a clase.
Y, en cualquier caso, esta medida concreta no debería dejar de lado la necesidad de abrir una reflexión y debate en profundidad sobre los deberes escolares y todas las cuestiones pedagógicas y sociales que les rodean.
Durante años, FAMPA Cantabria ha denunciado la falta de previsión respecto al impacto de las festividades locales en el cumplimiento de los días lectivos. En el curso 2020/2021, se estableció la obligatoriedad de alargar el curso los días necesarios para cumplir con el mínimo de 175 días lectivos, pero esta medida está resultando ineficaz, ya que su aplicación, generalmente, no se comunica a las familias hasta pocos días antes del final del curso, generando problemas de organización y numerosas faltas de asistencia.
Para evitar esta situación, la mejor opción sería establecer un calendario de 177 días lectivos, permitiendo que los centros que no se vean afectados por festividades locales, o solo por una, finalicen el curso uno o dos días antes, comunicándose a las familias dicha cuestión en cuanto se publique oficialmente el calendario de fiestas laborales.
En su defecto, la medida propuesta por el Consejo Escolar de Cantabria de marcar en otro color esos dos posibles días sería lo mínimo necesario.
6. Apoyo a la propuesta aprobada por el Consejo Escolar de Cantabria
Recientemente, la permanente del CEC ha aprobado con una amplia mayoría una propuesta de calendario escolar para el curso 2026-27, incluyendo tanto unas consideraciones generales como una concreción en la distribución de los días lectivos y no lectivos.
Este es un paso muy importante en la participación de toda la comunidad educativa a la hora de establecer el calendario escolar, tal y como recoge el Acuerdo por la Educación de Cantabria. Y esto ha sido posible gracias a un proceso de diálogo en el que gran parte de las organizaciones que formamos esa comisión permanente hemos evidenciado una predisposición para llegar a un acuerdo que conduzca a una situación de normalidad que en esta cuestión lleva casi diez años sin producirse.
Entendiendo que esta no sería la propuesta ideal para nuestra Federación, consideramos que es fundamental mostrar nuestro apoyo al acuerdo alcanzado. Por ello, y sin dejar de lado el resto de cuestiones que hemos planteado en este documento y que consideramos fundamentales, hacemos nuestra la propuesta presentada por el CEC y no presentaremos una propuesta de distribución de días alternativa.
En Santander, a 17 de febrero de 2026
FAMPA Cantabria organiza una jornada sobre CONVIVENCIA ESCOLAR con Pedro Uruñuela
El encuentro estará a cargo de Pedro Uruñuela Nájera, reconocido pedagogo, orientador y formador, con una extensa trayectoria en el ámbito educativo. Uruñuela es uno de los principales referentes a nivel estatal en temas de convivencia escolar, prevención de la violencia, educación emocional y participación comunitaria.
Educador y especialista en convivencia escolar, licenciado en Filosofía y Letras y diplomado en Enfermería y Fisioterapia. Ha sido catedrático de Filosofía, profesor asociado en la UNED, inspector educativo y Subdirector General de la Alta Inspección en el Ministerio de Educación, además de responsable del Plan Estatal de Convivencia Escolar. Autor de numerosas publicaciones sobre gestión de conflictos, aprendizaje-servicio y cultura de paz en los centros educativos, desempeñó el cargo de consejero de Educación, Cultura, Deporte y Juventud del Gobierno de La Rioja, donde impulsó una educación basada en competencias, la participación y la mejora de la convivencia escolar.
Fundador de la asociación educativa CONVIVES.
Es un referente nacional en la transformación de los centros educativos desde una perspectiva inclusiva, democrática y centrada en el bienestar del alumnado.
Esta jornada está dirigida a familias, profesorado y miembros de la comunidad educativa interesados en reflexionar y avanzar hacia modelos de escuela más participativos, inclusivos y respetuosos.
🔹 La entrada es libre hasta completar aforo.
El 3 de noviembre se ha presentado a la sociedad cántabra, en rueda de prensa, la nueva campaña del Consejo Escolar de Cantabria, dirigida a familias y alumnado.
Su objetivo: fomentar la participación en las elecciones de los consejos escolares de los centros educativos. 🗳️
Esta iniciativa tiene como objetivo promover el uso seguro y responsable de Internet y la tecnología entre los menores, así como mejorar la capacitación en ciberseguridad de su entorno, especialmente familias y docentes. El regreso a las aulas es una oportunidad clave para reforzar estos conocimientos y hábitos.
La campaña incluye una serie de recursos visuales, sencillos y atractivos, diseñados para ayudar a padres, madres y profesionales de la educación a acompañar a niños, niñas y adolescentes en su vida digital, previniendo riesgos y fomentando buenas prácticas.
👉 Consulta todos los materiales y recursos disponibles en la web oficial:
https://www.incibe.es/menores/tematicas/vuelta-al-cole-cibersegura
Para cualquier consulta o sugerencia, puedes ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico: menores@incibe.es
Desde CEAPA se defiende una educación pública inclusiva y que valore la diversidad 🌈
Por eso, en colaboración con FELGTBI+, se ha publicado la "Guía Legislativa sobre derechos LGTBI+ en centros educativos no universitarios", dirigida a familias, docentes y asociaciones de madres y padres.El grupo de trabajo de Deberes y Mochilas de CEAPA realizó una encuesta el
pasado mes de junio acerca del peso de las mochilas. Los resultados de
la encuesta han sido concluyentes
La Comisión de Planificación General de la Enseñanza en Cantabria del Consejo Escolar de Cantabria, de la que formamos parte, ha elaborado una herramienta interactiva sobre las notas de corte, las vías de acceso y los centros donde se imparten de los distintos grados de Formación Profesional
Introducción
Desde la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnado de Cantabria (FAMPA Cantabria), consideramos imprescindible la revisión y mejora del calendario escolar de nuestra comunidad, cuando ya nos encontramos en el noveno curso desde que se modificó el modelo. Cabe recordar que dicho cambio se llevó a cabo sin ningún tipo de evaluación ni estudio previo que justificara su implantación, ni contando con la participación de la mayor parte de la comunidad educativa. A día de hoy, el modelo de calendario bimestral dista mucho de haber demostrado los beneficios pedagógicos con los que se justificó su implantación. Aunque los bimestres marcan los periodos lectivos, la organización real del curso sigue basándose en trimestres, sin haber demostrado un impacto positivo en la planificación del aprendizaje. Esto se nota especialmente en Educación Secundaria, Formación Profesional y Bachillerato, donde las semanas no lectivas, lejos de servir como descanso para el alumnado, se han convertido en un tiempo para la realización de tareas y deberes o la preparación de exámenes. Un ejemplo de ello fue el periodo de descanso de febrero del curso pasado, que se produjo tan solo 25 días después de la reincorporación tras el descanso anterior y tuvo una importante carga de deberes. Otro de los aspectos fundamentales del modelo vigente, la evaluación cualitativa, tampoco ha cumplido las expectativas. En lugar de convertirse en una herramienta para la detección de necesidades y una mejor comunicación con las familias, tal como se nos presentó dicha medida, simplemente ha pasado a ser otra evaluación con una calificación distinta. Tampoco los planes de formación del profesorado, que se suponía iban a desarrollarse en las semanas no lectivas, se están llevando a cabo. Por todo ello, y teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde la implantación de este modelo de calendario, consideramos imprescindible que la Consejería de Educación realice un estudio riguroso sobre sus efectos en el alumnado, el profesorado y las familias. Este análisis debe abordar no solo su impacto en el rendimiento académico, sino también su repercusión en el bienestar del alumnado y en la conciliación familiar. Además, es fundamental diferenciar claramente entre el calendario escolar y el calendario laboral, garantizando que la comunidad educativa en su conjunto participe activamente en la elaboración del primero.
PROPUESTAS
1. Evaluación del impacto del calendario escolar
Reclamamos que la Consejería de Educación realice un estudio detallado sobre el impacto del actual calendario escolar en el alumnado, en su rendimiento académico y salud emocional, y en la conciliación familiar. Este análisis debe contemplar las particularidades de cada etapa educativa y servir de base para realizar los ajustes necesarios. Tras casi una década de la aplicación de este calendario no se ha realizado ninguna evaluación del mismo y de los supuestos beneficios pedagógicos que se nos dijo iba a traer un modelo que, curiosamente, no ha sido implantado en ninguna otra comunidad autónoma en todo este tiempo.
2. Eliminación de la jornada reducida en junio y septiembre
Desde FAMPA Cantabria solicitamos la eliminación de las jornadas reducidas en los meses de junio y septiembre, tal como se comprometió a hacer la Consejería de Educación con el cambio de modelo de calendario. Estas jornadas fueron establecidas en un contexto en el que la integración de la mujer en el mundo laboral era reducida, pero actualmente carecen de justificación pedagógica y suponen un problema para la conciliación familiar, la organización de los centros y de las actividades extraescolares que durante esos meses se pierden ya que, generalmente, no se permite que se lleven a cabo. Además, esta reducción de jornada en muchos casos viene acompañada de modificaciones en los horarios de los servicios de comedor y transporte escolar, lo que afecta negativamente a muchas familias, en especial a aquellas con menos recursos. La atención al alumnado en el horario reducido, tal y como se recoge en la orden del calendario escolar desde el curso 2020/2021, en muchos casos no ha sido una solución efectiva, ya que numerosos centros no informan adecuadamente a las familias sobre esta posibilidad o ponen trabas en su aplicación. Además, su incompatibilidad con el servicio de comedor y transporte la hace inviable para muchas familias. Es importante reflexionar sobre lo que implica que, durante estos dos meses, un niño o niña realice tres de las comidas recomendadas al día en un lapso de 5 horas. Mantener una rutina estable en los horarios de comedor ofrece beneficios tanto a nivel físico (favoreciendo el correcto funcionamiento del sistema digestivo y evitando picoteos entre horas) como intelectual, fomentando que sean metódicos y organizados, y enseñando la relevancia de mantener hábitos alimenticios saludables. También es importante la pérdida de horas lectivas que hacen que se deba impartir el currículo más comprimido o que parte de él no se imparta, ya que el calendario escolar marca 175 días lectivos, pero no hace mención a un horario lectivo mínimo. De hecho, en las dos propuestas presentadas se produce un aumento de los días con jornada reducida respecto al presente curso. Las horas mínimas por curso para impartir el currículo se deberían concretar, ya que afecta al derecho a la educación del alumnado. Y se están produciendo diferencias entre los distintos territorios en los que el alumnado recibe el mismo contenido en más o menos tiempo.
3. Cumplimiento del calendario escolar en secundaria, FP y bachillerato
Llevamos tiempo comprobando que es una práctica habitual en los centros de secundaria, formación profesional y bachillerato no cumplir con los días lectivos establecidos. En muchos casos, el curso no se inicia en la fecha oficial o finaliza hasta 10 días antes de lo establecido, pese a la eliminación de la evaluación extraordinaria. Esto supone una pérdida de tiempo lectivo que afecta directamente al aprendizaje del alumnado. Desde el curso anterior, la Consejería de Educación ha incluido en sus instrucciones de inicio la necesidad de respetar la fecha de comienzo del curso, lo que ha reducido considerablemente estos incumplimientos. No obstante, sigue existiendo incertidumbre respecto al final del curso, ya que en muchos centros se producen situaciones en las que el alumnado pasa numerosos días sin una actividad lectiva real, e incluso se les insta a no acudir a clase. Es fundamental garantizar el cumplimiento del calendario escolar en todas las etapas educativas y que, si se considera necesario contar con más tiempo para la organización del curso, se redistribuyan los días no lectivos de una manera adecuada para ello.
4. Servicios de comedor y transporte escolar
Hay diversos centros donde los servicios de comedor y transporte escolar no funcionan con normalidad en los meses de junio y septiembre, a pesar de que la normativa establece su prestación sin alteraciones. Esta situación perjudica a muchas familias y debe corregirse de inmediato, asegurando que el alumnado disponga de los mismos servicios que le resto del curso. Por ello, incidimos en la necesidad de evolucionar en estas cuestiones hacia un mismo funcionamiento que en el resto del curso.
5. Eliminación de deberes en los periodos no lectivos
FAMPA Cantabria lleva mucho tiempo reclamando que, si realmente la finalidad de los periodos no lectivos es el descanso del alumnado, se debe de garantizar que ese descanso sea efectivo con la eliminación tanto de las tareas o deberes que se ponen para esos días como la posibilidad de realizar exámenes en la semana de vuelta a clase. Y, en cualquier caso, esta medida concreta no debería de dejar de lado la necesidad de abrir una reflexión y debate en profundidad sobre los deberes escolares y todas las cuestiones pedagógicas y sociales que les rodean.
6. Apertura de centros en los periodos no lectivos
Con el cambio de modelo de calendario escolar, la Consejería de Educación se comprometió a ir avanzando paulatinamente en la apertura de los centros educativos y comedores escolares para aquel alumnado que lo necesitase. La realidad es que esta apertura, lejos de ir ampliándose, ha desaparecido bajo la excusa de una baja demanda del servicio por parte de las familias que la gran cantidad de oferta privada existente desmiente. Es necesario que se cumpla el compromiso adquirido, avanzando paulatinamente en esta cuestión.
7. Adaptación a festividades locales, autonómicas y nacionales
Durante años, FAMPA Cantabria ha denunciado la falta de previsión respecto al impacto de las festividades locales en el cumplimiento de los días lectivos. En el curso 2020/2021, se estableció la obligatoriedad de alargar el curso los días necesarios para cumplir con el mínimo de 175 días lectivos, pero esta medida ha resultado ineficaz, ya que su aplicación, generalmente, no se comunica a las familias hasta pocos días antes del final del curso, generando problemas de organización y numerosas faltas de asistencia. Para evitar esta situación, proponemos establecer un calendario de 177 días lectivos, permitiendo que los centros que no se vean afectados por festividades locales, o solo por una, finalicen el curso uno o dos días antes, comunicándose a las familias dicha cuestión en cuanto se publique oficialmente el calendario de fiestas laborales
8. Mejora de la comunicación y participación de la comunidad educativa
Valoramos positivamente la inclusión de todos sectores en las consultas para la aprobación del calendario escolar, pero creemos que es necesario avanzar más en esta dirección. Es fundamental que la comunidad educativa en su conjunto tenga voz en la toma de decisiones sobre el calendario escolar, tal como establece el Acuerdo por la Educación de Cantabria. Además, es necesario mejorar los canales de comunicación entre la Consejería de Educación y las familias, garantizando que las decisiones sobre el calendario sean claras y accesibles desde el inicio del curso.
9. Formación del profesorado
Uno de los argumentos en los que se basó la implantación del actual modelo de calendario escolar fue el propósito de aprovechar las semanas no lectivas para formación del profesorado. Sin embargo, hasta la fecha, no parece que esta formación se esté llevando a cabo. Consideramos que la formación docente es un elemento clave para garantizar una educación de calidad y debería de ser una de las prioridades. Es necesario que la Consejería de Educación amplíe sus planes de formación, dotando a estos de los recursos necesarios para que estas semanas no lectivas cumplan con uno de sus propósitos.
10. Valoración de las dos propuestas presentadas por la Consejería de Educación
En ambas propuestas se produce una notable descompensación en la duración de los periodos lectivos, con 34 días lectivos en el primer y segundo periodo, 27 y 28 en el tercero y cuarto y 52 en el último. Desde esta federación siempre se ha defendido la necesidad de que los periodos lectivos tengan una duración equilibrada entre ellos, tal como también recoge el Acuerdo por la Educación de Cantabria en su propuesta 4.2.1.e., rompiendo con los periodos marcados por las festividades religiosas. Sin embargo, la experiencia del calendario del curso 2017/2018, en la que se incluyó en mayo la última semana no lectiva, evidenció lo poco recomendable de situar días de descanso en esas fechas para Educación Secundaria y Bachillerato, y más concretamente para el alumnado que se presenta a la prueba de la PAU. Por ello, consideramos que en ningún caso deberían de aumentarse los días de descanso en mayo más allá de lo recogido en las propuestas presentadas mientras el calendario escolar sea el missmo para todas las etapas educativas. Resulta evidente la necesidad de reflexionar tanto sobre el equilibrio de los periodos lectivos, independientemente de cuántos sean estos, como sobre la idoneidad de aplicar un mismo calendario escolar a todas las etapas educativas.
Conclusión
Desde FAMPA Cantabria, instamos a la Consejería de Educación a considerar estas propuestas y trabajar de manera conjunta con la comunidad educativa para establecer un calendario escolar más equitativo y funcional. Quedamos a su disposición para cualquier diálogo o consulta que contribuya a mejorar la planificación del curso escolar. En Santander, a 20 de febrero de 2025
El sábado 1 de febrero, contamos con Teresa Vélez Barquilla: Graduada en Educación Social con Máster en Problemas Sociales, Experto Universitario en Derecho y Menores y Doctoranda en Análisis de Problemas Sociales. Con experiencia en intervención con menores y mujeres en contextos vulnerables que ofreció una charla sobre Coeducación:“Pornografía, construcción del deseo y violencia”